Crisis de Seguridad
Nota de opinión por Galderisi, Maximiliano
Las grandes dificultades de la
política se asientan en la sociedad toda. Problemas económicos (recesión,
inflación, desocupación, etc.…) a este cóctel casi explosivo, hay que sumarle
que desde el comienzo de la gestión del Pro, parece que se han tocado algunos
intereses y que algunas personas han dejado de percibir algunos beneficios que
antes obtenían (esto no quiere decir que termino, sino que ahora ocupan otros
el lugar de los de antes).
Pero antes de debatir el punto
central, debemos recordar algunas cuestiones. En 2015, en plena campaña
presidencial, de gobernadores, intendentes. El índice de inseguridad aumento,
la gente pedía mas seguridad, y un gobierno saliente que durante varios años la
tildaba de sensación, no se hacia responsable de esto. En ese momento, los
robos, muertes, entradoras, asaltos etc. Parecían orquestados o “pagados” para
demostrar que no era una sensación y que era verdad.
Hoy, 2016 parece que hay una nueva
“ola” de muertes, robos, asaltos, justicia por mano propia, crímenes,
secuestros, denuncias de amenazas, etc.… Se pueden sacar varias conclusiones.
Por suerte o por desgracia mi desconfianza natural me lleva a pensar varias hipótesis.
Por suerte o por desgracia mi desconfianza natural me lleva a pensar varias hipótesis.
1) La primera hipótesis seria la más
simple y esto nos lleva a pensar que las políticas socio-económicas no
funcionaron y que hay una gran brecha de exclusión social que gracias al medio
marginal delinque, sumándole los factores de las adicciones.
2) La segunda hipótesis es más
desconfiada y tiene que ver con las mafias. Al parecer cuando se tocan algunos
intereses, hay una gran ola de muertes y violencia generalizada, en muchos
casos parece ser que es realizada por profesionales. Enviados por alguien para
caldear los ánimos de la gente y así derrocar gobiernos.
3) La tercera hipótesis es una combinación
entre la primera y la segunda. Si bien es cierto que la marginalidad social
genera delincuencia, la falta de estructuras sociales hacen que la delincuencia
se nutra de ellos, sin embargo no es necesariamente una condición. Muchos ricos
delinquen, pero jamás son atrapados (cuestión que da para pensar), y cabria la
posibilidad de que fueran también enviados por ellos para presionar al
gobierno.
Lo ante dicho se puede combinar con otra estrategia proveniente del gobierno de turno. Lo expondré con una analogía, al truco realizado por un mago, no es que el mago tenga poderes especiales, es que el mago tiene la capacidad de captar tú atención en un lugar, mientras esconde otra cosa. Es así, mientras mas robos, mas inseguridad, el gobierno de turno podrá por ejemplo implementar mayor crudeza policial (muchos estarán de acuerdo) sin embargo, hay que pensar que nuestras fuerzas no están preparadas para ello, ya que muchas veces no distinguen al trabajador, del ladrón.
Lo ante dicho se puede combinar con otra estrategia proveniente del gobierno de turno. Lo expondré con una analogía, al truco realizado por un mago, no es que el mago tenga poderes especiales, es que el mago tiene la capacidad de captar tú atención en un lugar, mientras esconde otra cosa. Es así, mientras mas robos, mas inseguridad, el gobierno de turno podrá por ejemplo implementar mayor crudeza policial (muchos estarán de acuerdo) sin embargo, hay que pensar que nuestras fuerzas no están preparadas para ello, ya que muchas veces no distinguen al trabajador, del ladrón.
He leído por la red, varios
comentarios alarmantes sobre algunos hechos gravísimos que han sucedido en
materia de seguridad. Y lamentablemente, muchos razonan fuera del recipiente,
me he maravillado con el pedido de varios “grupos” que esperan que vuelvan los
militares. Algunos otros, un poco más “democráticos” (ironía) solicitan salir a
matar chorros. Es ahí cuando me pregunto, ¿Seria valido matar al Señor Carlos Saúl,
Cristina Kirchner, Mauricio Macri, etc...? Porque si salimos a matar ladrones,
lo mas justo es que matemos a todos los que nos sacaron mas, y no a los que
solo quieren mi celular, mi campera o mis zapatillas. Digamos, matemos
realmente a los culpables, pidamos pena de muerte para los represores, para los
gobernantes que se han llenado los bolsillos a costa de la pobreza de muchos.
Si, es verdad, se necesita más
seguridad. Pero solo la seguridad engendra más violencia, más armas, más balas,
paranoia y muerte de cualquier “sospechoso”, a la seguridad hay que acompañarla
con políticas sociales de base, que hagan pie en el fondo de la cuestión. No se
trata de matar a los delincuentes, porque detrás de ellos también hay una
familia que buscara venganza y ya no es un problema, son varios, que se
multiplican con el rencor a un sector, a la vida misma. Hace años que se viene
poniendo énfasis en la situación de los detenidos y de la “justicia”, la mayor
parte de los detenidos son reincidentes, esto quiere decir que en su estadía en
el sistema penitenciario no se los reinserto en la sociedad, no hubo en ese
sistema una verdadera razón para que estuviera excluido de la sociedad, al
contrario, se le dieron mas motivos para luego satisfacer la ira contra el
sistema.
Tampoco se trata de entender a los
ladrones como los pobres que no han tenido oportunidades y eso les lleva a
delinquir, una cosa no lleva a la otra.
Hay que dejar las normas en claro, y
hacer cumplir la ley que es bastante concreta. La justicia es igual para todos.
Es por ello que, es también ladrón el que evade impuestos, el que compra un
celular a un costo irrisorio, es ladrón el que adquiere cualquier cosa de
dudosa procedencia, el que roba al Estado etc.
La crisis está, se ve, se siente en
todos lados. Y la peor crisis que puede tener un gobierno es que un sector de
la sociedad, el que más produce, se comience a armar y salga a matar gente. Una
vez que esto suceda, una guerra civil imparable se desenlazara. Porque ya todos
estarán jugados. Arma en mano, unos como otros, no duraran en apretar el
gatillo.
Pero antes de todo, nos debemos sacar las caretas y
comenzar a trabajar…
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